Durante decenios la Presa de las Tres Gargantas fue considera por el gobierno chino como la solución a los problemas energéticos del país, y durante el mismo período los grupos ambientalistas han estado criticando su construcción, por el irreparable daño ambiental que causaría. Como era de esperar, las críticas no fueron escuchadas y la represa se construyó, convirtiéndose, con sus más de dos kilómetros de muro, en la más grande del mundo.

Con la construcción de este embalse, más de 1.4 millones de personas fueron desplazadas de sus hogares, inundándose 2 ciudades y 12 pueblos, sumergiendo 630 kilómetros cuadrados de territorio chino. Además, bajo el agua quedaron innumerables reliquias de la historia china y del mundo, entre ellos elementos del paleolítico y neolítico, cementerios ancestrales, y obras de las dinastía Ming y Qing.La presa comenzó a construirse e 1993 y sólo 10 años después, en 2003, se abrió parte del curso del río. Dos años antes habían comenzado a producir electricidad, y para 2012 esperan tener en funcionamiento las 32 turbinas, que producirán un total de 24mil MW.
Según informan los medios internacionales, el gobierno chino, después de 18 años de reiteradas críticas ambientalistas al proyecto, ha reconocido que éste sí provoca daño ambiental, especialmente cambiando la estabilidad del río y haciendo a la zona más vulnerable a desastres naturales, como deslizamientos de tierra. [Leer el resto de la entrada...]
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