La Exposición Universal de Shanghai ha culminado oficialmente (aunque extraoficialmente continuará operando un mes más) dejando atrás a la de Osaka ’70 y convirtiéndose en la Expo más concurrida de la historia con más de 73 millones de asistentes (la mitad de los cuales, sospecho, concurrieron al evento el mismo fin de semana que yo… ¡nunca había visto tanta gente junta!).

En la anterior entrega revisamos algunos de los más importantes aspectos de su planteamiento urbano, por lo que quisiera dedicar este post a la arquitectura de sus pabellones internacionales. Esta Expo ha sido probablemente también la más mediática de todas las Ferias Mundiales, y muchos medios y blogs han dedicado varias entradas a describir algunos de los pabellones más populares.


JAPÓN: El pabellón nipón vuelve a optar por una forma orgánica, enfatizando la relación armónica entre tecnología y naturaleza, tal como lo hizo en Aichi, pero esta vez apuesta por un acabado futurista, que hace recordar al recubrimiento de muchas estaciones o salones de pachinko (me pregunto si el color habrá estado inspirado en Hello Kitty). Esta enorme cápsula presenta agudas protuberancias y grandes perforaciones, que permiten el ingreso de la luz, circulación natural de aire e incluso almacenamiento de agua. El ingreso a este edificio toma 4 horas, pero da una buena idea sobre la arquitectura tradicional y el avance tecnológico de este país.

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